El misterioso campo electromagnético descubierto en la tumba de Cristo
En 2021, un equipo de científicos tuvo acceso a la tumba que se cree es la de Cristo, ubicada en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén. Esta tumba había permanecido sellada desde principios del siglo XIX.
Durante la apertura, se reportaron dos hallazgos sorprendentes. Primero, aunque no confirmado oficialmente, se dijo que los científicos percibieron un aroma dulce al abrir la tumba, algo similar a lo que se informó en 1809. Segundo, un científico del equipo confirmó que la tumba presentaba un fuerte campo electromagnético que incluso afectó sus equipos.
Marie-Armelle Beaulieu, editora de la revista Terre Sainte, recibió esta información, y Antonia Moropoulou, líder del equipo de construcción, aseguró que no se trataba de un truco publicitario. Los científicos también quedaron sorprendidos porque la tumba era más profunda de lo esperado, lo que indicaba que sus instrumentos habían sido afectados por esta perturbación electromagnética.
El sitio uCatholic sugiere que este campo electromagnético podría respaldar la teoría de que la Sábana Santa de Turín fue formada por una intensa descarga electromagnética. Esto plantea la pregunta: ¿podría la resurrección haber dejado un campo electromagnético en la tumba?
Aunque estas hipótesis no están confirmadas, abren un debate interesante sobre fenómenos relacionados con la tumba de Cristo y la Sábana Santa.
