Colabora la UNAM en el experimento del Gran Colisionador de Hadrones
El Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM inauguró su primer Centro de Control Remoto para el proyecto ALICE, ubicado en Europa. Este espacio permitirá a estudiantes e investigadores participar en la toma de datos en tiempo real del experimento que busca entender el origen del cosmos tras el Big Bang.
ALICE forma parte del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), uno de los proyectos científicos más importantes operado por el CERN. La directora del ICN, Pilar Carreón Castro, destacó que el centro facilita el análisis inmediato y almacenamiento de datos gracias a un aumento en la capacidad de cómputo.
El grupo de la UNAM que colabora en ALICE incluye desde estudiantes hasta posdoctorados que pueden trabajar directamente en el CERN. Según Guy Paic, investigador del ICN, los resultados relevantes se esperan después de 2030, y los avances tecnológicos del proyecto podrían tener aplicaciones en medicina y astronomía.
Luciano Musa, vocero del proyecto ALICE, explicó que el CERN se basa en investigación, tecnología, entrenamiento y colaboración, fomentando la participación de nuevas generaciones en la física de frontera. La UNAM ha contribuido con la construcción de detectores y análisis de datos.
La próxima actualización, ALICE 3, operará después de 2035 y requerirá la participación de estudiantes e investigadores en diversas áreas para desarrollar tecnologías que impactarán también en el espacio y la medicina.
Actualmente, ALICE estudia colisiones de protones a 13.6 teraelectronvoltios para investigar un plasma similar al que dio origen al universo. El Centro de Control Remoto en Ciudad Universitaria recibirá exclusivamente estos datos, apoyado por un cluster de cómputo del ICN.
Durante la inauguración, los especialistas resaltaron que el entrenamiento recibido del CERN fortalece al ICN y posiciona a la UNAM como un actor clave en el panorama de cómputo científico en México.
