Un matemático descubre en una tablilla expuesta en un museo de Turquía el ejemplo más antiguo de geometría aplicada
En Estambul, una tablilla de barro del Museo Arqueológico revela el uso más antiguo de la geometría en Mesopotamia. El matemático australiano Daniel Mansfield estudió esta pieza redondeada, identificada como SI.427, y descubrió que un escriba plasmó en ella un problema de agrimensura para dividir una parcela de tierra estrecha.
Mansfield ya había demostrado en 2017 que los babilonios desarrollaron la trigonometría 1.500 años antes que los griegos. Ahora relaciona esta tablilla con otra que usaba fórmulas similares para resolver problemas de medición. La pieza data de entre 1900 y 1600 a.C. y fue hallada en Sippar por exploradores franceses.
El topógrafo que creó el documento usó ternas pitagóricas para formar ángulos rectos, mucho antes de Pitágoras. Mansfield señala que esta “proto-trigonometría” babilonia se aplicaba para medir tierras, no cielos, como se creía en la tradición griega.
El texto indica que se buscaba establecer límites claros entre parcelas privadas, un cambio social importante. Se menciona a Sin-bel-apli, un terrateniente que compartía la frontera con una mujer rica, y la disputa surgió por palmeras datileras en el límite. El topógrafo local aplicó matemáticas precisas para resolverlo.
Según Mansfield, los antiguos usaron diversas ternas pitagóricas para obtener ángulos exactos, manejando números sexagesimales propios de la cultura sumeria. Este hallazgo muestra cómo las matemáticas puras surgieron de problemas prácticos en la antigüedad.
