Las ciclovías es una primera señal de justicia, pero la ciudad requiere ofrecer toda la variedad de opciones disponibles para la movilidad de sus ciudadanos (Opinión)

Las ciclovías es una primera señal de justicia, pero la ciudad requiere ofrecer toda la variedad de opciones disponibles para la movilidad de sus ciudadanos (Opinión)
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Mérida ha crecido rápido y eso ha generado problemas, especialmente en la movilidad. El plan de ciclovías que impulsa el gobierno estatal es solo el comienzo para mejorar esta situación, según el analista Luis Herrera.

En octubre de 2020, el gobernador Mauricio Vila anunció que la construcción del plan iniciaría en noviembre y terminaría en marzo de 2021. Se invertirán 111 millones de pesos para agregar 71.7 kilómetros de ciclovías a los 66 existentes.

Herrera destaca que las mejoras incluyen infraestructura como boyas, señalización y modificaciones en calles y cruces. Además, se planea una campaña para que la gente entienda y use el sistema de forma segura.

Fomentar el uso de la bicicleta en una ciudad dominada por autos es un gran desafío. Es fundamental crear conciencia y ofrecer espacios seguros para los ciclistas, pues hoy andar en bici en Mérida puede ser peligroso.

Mérida ya no es la ciudad de hace 50 años. Ahora es un destino turístico y migratorio que atrae a personas de otros estados buscando tranquilidad. Esto ha cambiado la forma en que vivimos y nos movemos.

Por justicia y equidad, la ciudad debe ofrecer opciones seguras para todos: transporte privado, peatones, transporte público y ciclistas. Si se logra, Mérida reafirmará su calidad como ciudad amigable para residentes y turistas.

Aunque las ciclovías son un avance, un plan integral de movilidad debe incluir una reingeniería del transporte público. Esto puede enfrentar resistencia de grupos con intereses económicos.

También es clave educar a los conductores en cortesía vial. Aunque el tráfico no es como en grandes ciudades, los yucatecos deben aprender que las calles son para todos, no solo para autos.

En resumen, el plan de ciclovías es un primer paso para la justicia vial. Pero se necesita una campaña educativa para automovilistas y transporte público. Mérida debe ofrecer opciones seguras y diversas para moverse y desincentivar el uso excesivo del automóvil. Así, la infraestructura ciclista será amplia, segura e incluyente.

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