Doctrina de la Fe: es lícito ponerse las vacunas de origen abortivo cuando no se dispone de otras
El 21 de diciembre de 2020, la Santa Sede aclaró la polémica sobre las vacunas contra el coronavirus con una Nota oficial firmada por el cardenal Luis Ladaria y aprobada por el Papa Francisco.
Esta Nota responde a la preocupación de muchos fieles por las diferentes opiniones sobre el uso de vacunas desarrolladas con líneas celulares de fetos abortados en el pasado siglo. La Congregación para la Doctrina de la Fe buscó resolver la confusión causada por declaraciones contradictorias de obispos y expertos.
Aunque el tema ya había sido tratado en documentos anteriores como los de la Pontificia Academia para la Vida (2005) y la Congregación para la Doctrina de la Fe (2008), el nuevo pronunciamiento aclara que es moralmente aceptable usar estas vacunas cuando no hay alternativas éticas disponibles. Esto se debe a que la cooperación con el aborto es remota y pasiva, y existe un grave riesgo de propagación del virus.
Además, se mantiene el rechazo al aborto y se señala que usar estas vacunas no legitima ni aprueba esa práctica. La Nota también pide a gobiernos y farmacéuticas que desarrollen vacunas éticamente aceptables para evitar problemas de conciencia.
Por último, el cardenal Ladaria enfatiza que la vacunación debe ser voluntaria y que, aunque no es una obligación moral, puede ser recomendable para proteger a los más vulnerables y contribuir al bien común. También se solicita que las vacunas éticas sean accesibles para todos, incluyendo a los países más pobres.
