Las manifestaciones violentas son pagadas por grupos que engañan y manipulan a las mujeres, afirman
Empresarios, sociedad y autoridades llaman a unirse contra la violencia en manifestaciones que exigen legalizar el aborto, el matrimonio homosexual o las drogas.
Sugieren crear un protocolo para garantizar la paz, el orden y el libre tránsito durante las protestas.
En Ciudad de México, Gustavo de Hoyos Walther, presidente de Coparmex, destacó que las protestas con vandalismo requieren una respuesta firme de los gobiernos para proteger la seguridad y evitar la impunidad. Insistió en que es necesario trabajar en unidad para respetar la libertad de expresión y los derechos de los ciudadanos y comercios.
Señaló que la violencia resta legitimidad a quienes se manifiestan y condenó los daños a la Canaco el 28 de septiembre.
En Mérida, autoridades y ciudadanos rechazaron el daño al Monumento a la Madre durante una protesta proabortista. En redes sociales, la gente reconoce el derecho a manifestarse, pero sin destruir.
Algunos opinan que quienes cometen actos violentos son en su mayoría personas de otros lugares, pagadas por grupos extremistas que buscan desestabilizar a la sociedad y manipular a las mujeres.
Estos grupos externos promueven el aborto por motivos económicos e ideológicos y viajan por distintas regiones para causar desorden. Lo mismo ocurre con quienes impulsan el matrimonio homosexual o la legalización de las drogas.
El Consejo Coordinador Empresarial pidió implementar un protocolo que mantenga el orden y la paz sin reprimir las manifestaciones, y sancionar a quienes dañaron propiedades durante las marchas.
El CCE condenó los actos vandálicos en Ciudad de México y otras zonas, y afirmó que no deben quedar impunes los daños a comercios, propiedades y monumentos históricos.
