Renacer ADN transforma vidas desde la adolescencia con acompañamiento y prevención
En el sur de la ciudad, la juventud enfrenta retos como la deserción escolar, problemas de salud mental y consumo de sustancias. En este escenario, el programa Renacer ADN surge como una estrategia preventiva efectiva.
Impulsado por el Centro Estatal de Prevención Social del Delito y Participación Ciudadana de Yucatán (Cepredey) y la Asociación por el Bien Común del Sur (Abcosur) I.A.P., se implementa en la Escuela Secundaria Técnica 59 “República de Ecuador” durante horario escolar extendido. Su meta es apoyar el desarrollo integral de adolescentes en situación vulnerable.
Actualmente, 156 estudiantes participan, y la invitación se ha extendido a otras escuelas cercanas para ampliar el alcance del programa.
Renacer ADN trabaja con seis ejes formativos: activación corporal, bienestar emocional, desempeño académico, alimentación integral, formación para el futuro y arte formativo. Así, ofrece herramientas prácticas para la vida diaria.
El impacto va más allá de cifras. Familias notan cambios visibles: mayor responsabilidad, mejores hábitos y una actitud más activa. Una madre comenta que su hijo ahora practica deporte y ha mejorado su salud.
Además, el programa fortalece valores, convivencia y sentido de pertenencia.
Los adolescentes también reconocen su transformación. José Emanuel dice que ahora se comunica mejor y tiene amigos. Jesús destaca que aprendió a superar el bullying y que el programa es como una familia.
Una joven comparte que antes no era feliz y peleaba, pero ahora se siente segura y alegre.
Para las familias, Renacer ADN es un proyecto de vida que aporta a la formación personal y profesional de sus hijos.
En resumen, crear espacios seguros con acompañamiento constante permite que los jóvenes no solo mejoren su presente, sino que también construyan un futuro diferente.
