Orquesta Típica Yukalpetén celebra 84 años de historia y tradición musical

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La Sala de Conciertos del Palacio de la Música se llenó de historia y melodías para celebrar los 84 años de la Orquesta Típica Yukalpetén con el concierto “Nuestra Orquesta, Nuestra Música”. Este evento fue un homenaje a la tradición trovadoresca de Yucatán, siempre presente en su repertorio.

Pedro Carlos Herrera López, director y arreglista desde hace 20 años, condujo un programa de 90 minutos que fue más que música: fue un viaje emocional que conectó generaciones. Cada pieza interpretada recordó el pasado que sigue vivo en el presente, acompañando a trovadores y público en una noche especial.

Antes del concierto, Fidencio Briceño Chel, director de Museos y Patrimonio de la Sedeculta, destacó la importancia de la Orquesta como un pilar cultural para Yucatán y México. Resaltó que la música que interpretan representa la identidad y vitalidad de los yucatecos.

Briceño Chel añadió que bajo la dirección de Herrera, lo típico se ha renovado y fortalecido, aportando a la cultura local. También se celebraron los 20 años de Herrera al frente de la agrupación. La directora del Palacio de la Música, Adele Urbán Flores, y miembros de la Real Orquesta Yucateca participaron como invitados especiales.

Fundada en 1942 por iniciativa del Gobernador Ernesto Novelo Torres y dirigida inicialmente por Daniel Ayala Pérez, la Orquesta Típica Yukalpetén ha sido guardiana de la música vernácula yucateca. Desde su debut en la Plaza Principal de Mérida, ha recorrido múltiples escenarios, llevando la esencia de Yucatán a México y el mundo.

A lo largo de más de ocho décadas, su música ha cruzado fronteras y se ha presentado en lugares emblemáticos como el Palacio de Bellas Artes. Ha acompañado momentos históricos y colaborado con figuras como Armando Manzanero, manteniendo siempre su raíz y capacidad de reinventarse.

Hoy, al cumplir 84 años, la Orquesta celebra no solo su historia, sino la continuidad de un latido colectivo. En cada acorde vive la memoria de Yucatán, y en cada concierto se renueva el vínculo entre la música y su gente.