La Sedena admite que los jóvenes que asesinó no traían armas ni drogas
El pasado domingo en Nuevo Laredo, Tamaulipas, un grupo de jóvenes fue atacado por militares, dejando cinco muertos y dos sobrevivientes. Alejandro Pérez Benítez, uno de ellos, relató que iban en una camioneta tras salir de un bar cuando los soldados dispararon sin razón aparente.
Según el testimonio, los militares dispararon a quemarropa y no hicieron caso a sus súplicas. El informe oficial de la Sedena dice que los soldados respondieron a disparos y que los jóvenes intentaron huir acelerando. Sin embargo, videos muestran que los vehículos militares no iban a alta velocidad.
Un Informe Policial Homologado revela que cuatro militares admitieron haber disparado y que no encontraron armas ni drogas en la camioneta. El capitán a cargo indicó que ordenó el alto al fuego tras escuchar los disparos. También reportó que algunos soldados resultaron heridos y que otros dispararon para dispersar protestas posteriores.
La versión militar difiere del testimonio del sobreviviente, quien afirmó que un vehículo militar embistió la camioneta antes de abrir fuego. La Sedena asegura que colabora con la Fiscalía y la CNDH para investigar. Mientras tanto, una ONG local presentó denuncias contra el personal militar por estos hechos.
