México padece de falta de oncólogos
En México, la formación de especialistas en oncología es clave para mejorar la atención a pacientes con cáncer. No basta con que el paciente llegue a tiempo al médico; también es esencial contar con personal capacitado y suficiente.
Según la Sociedad Mexicana de Oncología, hay cerca de 1,400 especialistas registrados, lo que equivale a uno por cada 90 mil habitantes. En comparación, el promedio nacional de especialistas es de 119 por cada cien mil habitantes, mientras que en Reino Unido esa cifra es de 201. La Secretaría de Salud reportó 2,202 oncólogos en 2021, pero esta cifra incluye otros profesionales relacionados.
Eduardo Emir Cervera Ceballos, director de docencia del Instituto Nacional de Cancerología, aclara que los oncólogos médicos no superan los 500, los cirujanos oncólogos están entre 700 y 800, y los radio oncólogos no llegan a 250. En total, suman menos de 1,500 especialistas.
El cáncer no solo afecta la salud y economía de los pacientes y sus familias, sino que también representa un desafío para las instituciones y la sociedad mexicana.
El INEGI reportó que en 2022 los tumores malignos fueron la tercera causa de muerte en México, con 44,533 casos, solo detrás de enfermedades del corazón.
Formarse como oncólogo requiere más de una década: entre ocho y nueve años de estudios universitarios después de la preparatoria, más tres años de especialización. Si no se forman médicos ahora, la brecha entre la demanda y la oferta de especialistas seguirá creciendo.
La falta de especialistas se nota en varias regiones, como en Chetumal, donde no hay oncólogos médicos ni radio oncólogos, y solo un gineco oncólogo para toda la capital de Quintana Roo.
Además de especialistas, es necesario mejorar la infraestructura hospitalaria con más hospitales, plazas, equipos como aceleradores lineales, máquinas de rayos X, ultrasonido y tomografía por emisión de positrones.
Pero un hospital sin el equipo multidisciplinario adecuado —químicos, nutriólogos, físicos médicos, psicólogos y trabajadores sociales— no puede ofrecer una atención completa.
La oncología requiere de un equipo amplio: para tratar cáncer de mama, por ejemplo, participan al menos 12 profesionales diferentes que trabajan en conjunto para cuidar al paciente. Esto va más allá de invertir recursos económicos; es un esfuerzo integral para mejorar la atención médica.
