Multitudinario adiós a Benedicto XVI
Miles de fieles se reunieron en la Plaza de San Pedro para la misa exequial del Papa emérito Benedicto XVI. Había gente de todas las edades y nacionalidades, desde jóvenes hasta familias, monjas y sacerdotes, con banderas y pancartas.
El Papa Francisco llegó en silla de ruedas y dio inicio a la ceremonia junto a cardenales, obispos y sacerdotes. En su homilía, destacó una frase de Jesús en la cruz: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.
Francisco explicó que estas palabras reflejan la entrega total de Jesús al Padre, un ejemplo que debe inspirar a los pastores a vivir con compasión y entrega. Además, describió tres formas en que un pastor sigue al Señor: servicio agradecido, oración constante y fortaleza en la misión.
El Papa recordó que el pastor lleva el cansancio de cuidar a su pueblo, pero siempre recibe consuelo del Espíritu para seguir adelante. También invitó a confiar en la oración y el apoyo mutuo, citando a san Gregorio Magno.
Al final, la multitud aplaudió y gritó “¡Santo ya!” mientras el féretro era llevado a las Grutas Vaticanas para su inhumación junto a Juan Pablo II. Francisco bendijo el cuerpo y pidió que su espíritu quede en manos de Dios, cerrando así una emotiva despedida.
