Explican con Gansitos y caguamas la falsedad del alza al  salario mínimo 2023

Explican con Gansitos y caguamas la falsedad del alza al  salario mínimo 2023
Comparte

La inflación ha sido un tema complicado para las familias mexicanas en 2022. Con la pandemia quedando atrás y la vida social retomando su ritmo, se hizo necesario aumentar el salario mínimo para compensar el alza en precios. En redes sociales, se ha usado el precio del Gansito y del caguamón de 2019 para mostrar cómo ha cambiado la realidad salarial.

En 2019, la inflación anual fue de 2.83%, una de las más bajas desde 1970. Para 2020 subió a 3.15%, y en 2021 se disparó a 7.36%. En 2022, la inflación anual está en 7.8%, casi al cierre del año. Por eso, usuarios comparan el precio del Gansito y del caguamón en 2019 con sus precios actuales para ilustrar el impacto.

El Gansito, un pastelito muy popular, ha sido usado para ejemplificar la inflación. Aunque contiene ingredientes que hoy llevan sellos de advertencia, sigue siendo un referente para entender el aumento de precios. Por otro lado, el caguamón, una botella de cerveza de 1.2 litros muy común en reuniones, también sirve para este ejercicio.

En México, el etiquetado de alimentos y bebidas preenvasadas es obligatorio según la NOM051SCFI/SSA1-2010. Esta norma exige información clara sobre ingredientes y nutrientes críticos, con sellos de advertencia para proteger la salud de los consumidores.

Sobre los precios, en 2019 el Gansito costaba 11 pesos y el salario mínimo era 102.68 pesos, permitiendo comprar 9.3 Gansitos con un salario. En 2022, el precio del Gansito subió a 23 pesos y el salario mínimo oficial es de 172 pesos, lo que permite comprar 7.4 Gansitos. El dato de 207.44 pesos que circula corresponde al salario mínimo para 2023.

En cuanto al caguamón, en 2019 costaba 19 pesos, con un salario mínimo que permitía comprar 5.4 botellas. Para 2022, el precio subió a 41 pesos y con el salario mínimo vigente se pueden comprar 4.1 caguamones. El aumento en precios supera el incremento salarial, afectando el poder de compra.

La NOM 051 establece que los productos deben mostrar sellos en forma de octágonos para indicar exceso de calorías, grasas saturadas, grasas trans, azúcar y sodio. También incluye advertencias sobre cafeína y edulcorantes para evitar su consumo en niños. Además, prohíbe el uso de personajes infantiles o elementos que incentiven el consumo en menores.

En resumen, aunque el salario mínimo ha aumentado, la inflación y el alza en precios de productos como el Gansito y el caguamón hacen que el poder de compra no crezca al mismo ritmo. La regulación del etiquetado busca informar mejor a los consumidores sobre los riesgos de ciertos productos en su dieta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *