La desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa fue crimen de Estado, concluyen las investigaciones
La desaparición de 43 estudiantes en Ayotzinapa en 2014 fue calificada oficialmente como un “crimen de Estado” que involucró a todos los niveles de gobierno, según una comisión de la verdad. Las autoridades federales, estatales y municipales conocían la movilización estudiantil y su participación permitió la desaparición y ejecución de los jóvenes, además del homicidio de otras seis personas.
Este caso ha sido un símbolo de la violencia y corrupción que afectan a México, donde más de 100,000 personas están desaparecidas. La investigación reveló que fuerzas de seguridad se coludieron con un grupo criminal para desaparecer a los estudiantes, y aunque solo se han identificado restos de tres de ellos, no hay indicios de que alguno esté vivo.
El presidente Andrés Manuel López Obrador creó una comisión para esclarecer el caso, que hasta ahora no ha logrado condenas, aunque se han emitido órdenes de aprehensión contra 33 exfuncionarios. Recientemente fue detenido el exprocurador Jesús Murillo Karam por su papel en el encubrimiento.
Los estudiantes fueron interceptados en Iguala cuando tomaron autobuses para una protesta y luego desaparecidos por policías y sicarios de Guerreros Unidos. Se confirmó que un informante del Ejército estaba infiltrado entre ellos, pero no se actuó para protegerlo. La participación militar y la complicidad de autoridades han sido denunciadas durante años.
El caso refleja la dificultad para resolver crímenes cuando hay obstrucción y manipulación de pruebas, especialmente durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Expertos internacionales han cuestionado la versión oficial que atribuía la desaparición a una pandilla local. La comisión de la verdad busca acercar al país a la justicia, aunque el camino sigue lleno de retos.
