El Papa Francisco no descarta renunciar y reconoce «genocidio» de indígenas tras su viaje a Canadá
El Papa Francisco regresó a Roma tras una visita de seis días a Canadá, donde reconoció que se cometió un genocidio contra los pueblos indígenas. Durante el vuelo, admitió que su salud le obliga a reducir su ritmo de viajes o incluso a considerar retirarse.
El pontífice, de 85 años y con problemas de rodilla, explicó que debe cuidar sus fuerzas para seguir sirviendo a la Iglesia. Aclaró que la renuncia es una opción abierta y no un problema, recordando que Benedicto XVI renunció a la misma edad.
Francisco calificó su viaje a Canadá como una prueba para decidir si podrá continuar con su agenda, que incluye visitas a Kazajistán, Ucrania, República Democrática del Congo y Sudán del Sur. Aseguró que seguirá viajando para estar cerca de la gente, ya que considera que la cercanía es una forma de servicio.
Durante su estancia en Canadá, el Papa pidió perdón por los daños causados a los pueblos indígenas en las instituciones católicas y reconoció que el trato recibido equivalió a un genocidio, término que no usó en público durante el viaje, pero que confirmó en el avión.
Recordó que desde finales del siglo XIX hasta los años 90, unos 150,000 niños indígenas fueron enviados a internados católicos donde muchos sufrieron abusos y miles murieron por negligencia. Sobre la llamada “doctrina del descubrimiento”, que autorizó la colonización de tierras no cristianas, Francisco la calificó de equivocada e injusta y llamó a limpiar los errores del pasado.
Sin embargo, algunos sobrevivientes y representantes indígenas consideran que la disculpa no fue completa, especialmente porque no abordó directamente los abusos sexuales sufridos. También exigen la devolución de objetos culturales y la apertura de archivos relacionados con los internados.
El Papa subrayó la importancia de reconocer que el colonialismo sigue presente y que es necesario trabajar para corregir estas injusticias y avanzar hacia una reconciliación real.
