Aprueban por unanimidad reforma para elevar castigos por violencia familiar y feminicidio
En Mérida, Yucatán, el Congreso del Estado aprobó por unanimidad una reforma para endurecer las sanciones contra la violencia familiar y el feminicidio cuando la víctima está embarazada. La iniciativa, presentada por la Fracción Legislativa del PRI, busca responder a la creciente violencia contra las mujeres en la región.
La diputada Karla Franco Blanco destacó que la violencia hacia la mujer suele comenzar en el noviazgo y puede continuar durante y después del matrimonio. Esta violencia incluye abusos físicos, emocionales y sexuales, que se agravan si la mujer está embarazada. Por eso, la reforma propone aumentar las penas de prisión para estos delitos, pasando de 2 a 3 años como mínimo y de 7 a 8 años como máximo en casos de violencia familiar.
Además, si la agresión ocurre durante el embarazo o hasta seis meses después del parto, la pena puede aumentar hasta en dos terceras partes. En casos de feminicidio, la condición de embarazo será considerada como un agravante para que la agresión sea reconocida como violencia de género. Si la víctima sobrevive pero pierde al bebé o este sufre daños por un parto prematuro causado por la agresión, el agresor podrá recibir hasta 30 años de prisión por tentativa de feminicidio.
La diputada recordó que, según la OMS, las mujeres embarazadas tienen un alto riesgo de ser víctimas de feminicidio, y el 50% de las agresiones ocurren por primera vez durante el embarazo. La reforma busca enviar un mensaje claro de cero tolerancia hacia la violencia contra las mujeres y proteger especialmente a las embarazadas, que están en una situación vulnerable.
Este dictamen fue aprobado en el marco del Día de la Madre y cuenta con el respaldo de 13 diputadas y diputados más. Karla Franco subrayó la importancia de cambiar la cultura de violencia hacia la mujer desde una perspectiva de género, escuchando a quienes exigen justicia tras sufrir agresiones.
