Sri Lanka se enfrenta a la mayor catástrofe medioambiental de su historia
Sri Lanka enfrenta una de sus peores catástrofes ecológicas tras el hundimiento del carguero X-press Pearl. Tres mil millones de bolas de poliestireno han llegado a las playas, y aunque cientos de soldados las retiran, la contaminación reaparece constantemente. Más preocupante aún es el vertido de productos tóxicos en 81 contenedores, con sustancias como sosa cáustica, lubricantes y posibles metales pesados.
La vida marina cerca del barco se ha destruido por el ácido vertido. Aunque no hay fugas detectadas del combustible, que asciende a 350 toneladas, las autoridades trabajan para evitar una catástrofe mayor. El X-press Pearl, de 180 metros, se hundió tras arder durante dos semanas, con su popa a 21 metros de profundidad.
La investigación avanza con la colaboración de la empresa X-press Feeders, asegurada en Reino Unido. Se confirmó una fuga de ácido nítrico detectada el 11 de mayo, pero los puertos de Qatar e India no pudieron atender el problema. El barco lanzó un SOS desde Colombo, donde justo ese día se aprobaba una ley para ceder una zona portuaria a China, generando tensiones políticas y geopolíticas en la región.
Mientras Sri Lanka lidia con esta crisis ambiental y política, la situación recuerda la compleja influencia de potencias como China, India y Estados Unidos en el área, y cómo un incidente puede afectar el futuro económico y ecológico del país.
