Comerciantes de los grandes almacenes del centro son acusados de poner en peligro a sus empleados
En Mérida, Yucatán, comerciantes de grandes almacenes del centro se resisten a respetar los horarios de apertura y cierre establecidos para proteger a sus empleados. Esto obliga a los trabajadores a apresurarse para alcanzar sus camiones y exponerse al contagio de Covid-19.
Varios empleados, que prefieren mantener el anonimato por temor a perder su empleo, denuncian que en tiendas como Almacenes Farah y Tiendas Chapur se les obliga a quedarse trabajando incluso después de la hora permitida. A pesar de que los comerciantes, con el apoyo de su líder Michel Salum Francis, propusieron horarios escalonados para evitar aglomeraciones, ahora muchos no los cumplen.
Los trabajadores aseguran que la baja en ventas se debe a que la gente realmente se cuida y evita salir, no por la reubicación de los paraderos de autobús. Además, denuncian que los patrones buscan mantener sus ganancias a costa de la salud de los empleados y sus familias. Incluso, se reporta que en Tiendas Chapur se ofrece dinero para organizar protestas y disturbios para exigir el regreso de los paraderos a sus lugares originales.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Mérida ha guardado silencio ante estas acusaciones, mientras los empleados sienten que sus derechos y salud no son prioridad. “Si nosotros nos enfermamos, ¿quién atenderá los negocios?”, cuestiona uno de los afectados, evidenciando la tensión entre la economía y la seguridad laboral en tiempos de pandemia.
