En la 4T no se miden con los escándalos y se dan con todo. Son la comidilla política

En la 4T no se miden con los escándalos y se dan con todo. Son la comidilla política
Comparte

Empezamos julio con noticias que mezclan polémicas familiares y escándalos patrimoniales dentro de la 4T. En Chiapas, la familia del gobernador Rutilio Escandón enfrenta un conflicto serio: Juan Carlos Armendáriz, esposo de su hija María Escandón, fue atacado a balazos por el escolta de su esposa cuando intentaba ver a su hijo. Desde hace meses, María no le permite acercarse al niño, y la situación escaló hasta un ataque con arma de fuego.

Mientras tanto, en la Ciudad de México, la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, y su esposo John Ackerman están en el ojo del huracán por la compra de cinco propiedades por un valor aproximado de 60 millones de pesos. Lo que llama la atención es que estas propiedades no fueron reportadas correctamente en su declaración patrimonial, presentando valores mucho menores a los reales. Además, el gobierno capitalino les habría otorgado otras propiedades.

El periodista Carlos Loret de Mola reveló que algunas de estas propiedades, adquiridas entre 2004 y 2013, han aumentado su valor considerablemente, como una casa en Coyoacán que pasó de 4 a 20 millones de pesos, y un departamento en Benito Juárez que subió de un millón a cinco millones. Este caso abre la pregunta sobre el origen de los recursos para estas compras.

En resumen, mientras en Chiapas la violencia familiar se hace pública, en la capital se cuestiona la transparencia de altos funcionarios. Dos situaciones que reflejan los retos y contradicciones dentro del actual gobierno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *