Estados Unidos exige a López Obrador que los obreros mexicanos trabajen en la Fase 3
El 22 de abril de 2020, México anunció el inicio de la Fase 3 de la pandemia de COVID–19, lo que implica medidas más estrictas para frenar la propagación del virus. Esta etapa representa un aumento rápido en los contagios y hospitalizaciones, por lo que se insiste en la Jornada Nacional de Sana Distancia hasta el 30 de mayo.
Mientras tanto, el Departamento de Defensa de Estados Unidos solicitó a México reabrir las maquiladoras que proveen suministros clave para la seguridad y defensa estadounidense. Ellen M. Lord, subsecretaria de Defensa para la Adquisición y Mantenimiento, destacó la importancia de estas empresas para la producción militar y mencionó que están en diálogo con el gobierno mexicano para reactivar estas plantas.
Sin embargo, en México, trabajadores de maquiladoras han protestado por las condiciones laborales y el riesgo de contagio. En Ciudad Juárez, empleados de Electro Componentes y Lear Corp han denunciado infecciones y fallecimientos por COVID–19. Algunas plantas permanecen cerradas hasta que se garantice la seguridad de los empleados.
El gobierno de Chihuahua reportó que muchas plantas han cerrado y que un gran número de trabajadores están inactivos, aunque algunas empresas esenciales siguen operando. Además, se han realizado visitas para exigir el cierre de plantas no esenciales que siguen funcionando.
El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, explicó que en la Fase 3 se espera un aumento significativo de casos en todo el país, por lo que es fundamental mantener las medidas de mitigación y regionalizar las acciones según la intensidad de la transmisión. También mencionó que municipios con control de la enfermedad podrían reanudar actividades el 18 de mayo.
El presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a la población seguir en casa y a los empresarios continuar pagando a sus trabajadores. Propuso además un “quién es quién” semanal para supervisar el cumplimiento de las medidas sanitarias en las empresas, buscando incentivar la responsabilidad sin imponer fuerza.
En resumen, México enfrenta un momento crítico en la pandemia con la Fase 3 activa, mientras mantiene un delicado equilibrio entre la salud pública y la continuidad de las cadenas productivas con Estados Unidos.
