Adolescentes filipinos prenden fuego a un vendedor de globos “por diversión” y éste los perdona
En Manila, Filipinas, un vendedor de globos llamado Oliver Rosales sufrió graves quemaduras cuando un grupo de adolescentes le prendió fuego a sus globos por diversión.
El incidente ocurrió mientras Oliver descansaba durante su jornada laboral, y fue captado por una cámara de seguridad frente al ayuntamiento de la ciudad. Las llamas del plástico de los globos se derritieron en sus brazos y cabeza, causándole quemaduras de segundo grado y poniendo en riesgo su salud.
La policía identificó a los responsables: cinco menores y dos adultos. Aunque los jóvenes dijeron que fue una broma, Oliver decidió perdonarlos. Los padres de los menores se harán cargo de los gastos médicos derivados del accidente.
