El presidente estatal del PRI, Francisco Torres Rivas, da patadas de ahogado ante el éxodo de militantes
Francisco Torres Rivas, presidente estatal del PRI en Yucatán, ha protagonizado actos mediáticos para intentar detener la salida masiva de militantes de su partido. Su estrategia parece más enfocada en proteger a grupos acusados de corrupción que en atender las necesidades ciudadanas.
Recientemente, entregó una propuesta de ahorros presupuestales que contradice lo aprobado por los diputados de su bancada, lo que generó un conflicto interno. Los legisladores, liderados por Felipe Cervera Hernández, lo acusaron de mentir sobre su conocimiento del voto en el Congreso y pidieron su renuncia.
Desde entonces, Torres Rivas ha impulsado actos populistas y ha buscado desestabilizar al gobierno estatal, incluso infiltrando personas para generar conflictos en manifestaciones. El senador Jorge Carlos Ramírez Marín reconoció la falta de liderazgo y el éxodo de militantes en el PRI. Estas acciones coinciden con investigaciones por desvíos en dependencias estatales, donde se vincula a grupos políticos que buscan regresar a prácticas corruptas, con Torres Rivas como uno de sus aliados.
