Notoria escasa afluencia a la marcha convocada por grupos que se niegan a dialogar

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En Mérida, Yucatán, el 26 de enero de 2020, unas 100 personas participaron en la llamada marcha del silencio, mucho menos de lo esperado. Esta protesta fue convocada por grupos que antes pedían ser escuchados, pero ahora se niegan a dialogar, lo que indica que buscan más el show mediático que el interés ciudadano.

La marcha comenzó con problemas debido a la presencia de agitadores como Roberto Carlos Llanes Echeverria, quien fue visto lanzando vallas y causando disturbios el domingo 19 de enero. A pesar de exigir participar, los mismos manifestantes le pidieron que se retirara, recordándole que había pruebas de su comportamiento.

Además, se infiltraron personajes ligados al PRI, como David Alpizar Carrillo, acusado de corrupción, Dulce Peraza, exaspirante a líder sindical, y Félix Novelo Coello, también involucrado en los disturbios del 19 de enero. Los líderes de estos grupos, Effy Sosa Novelo y Jesús González Cupul, rechazaron dialogar con la Secretaría General de Gobierno, mostrando que su interés es solo hacer espectáculo.

La baja asistencia en esta marcha comparada con la del 19 de enero evidencia que aquella contó con gente acarreada e infiltrada, con reportes de que el PRI pagó entre 300 y 500 pesos por persona para inflar la convocatoria.

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