Morena se hace trizas en Yucatán con la amenaza de que más priistas ingresen a sus filas
En Yucatán, el futuro de Morena está en manos de expriistas ligados a grupos corruptos. La llegada de estos personajes amenaza con dividir y debilitar al partido.
Francisco “Huacho” Díaz fue quien inició esta división, y ahora Verónica Camino podría profundizarla. La delegación federal, controlada por Díaz, es un recurso valioso que buscan usar con fines electorales.
Este movimiento refleja la desconfianza hacia el PRI y su liderazgo actual, mientras exmiembros como Jorge Sobrino Argáez migran a otros partidos como el PVEM. Verónica Camino, que dejó el PRI para entrar al PVEM y llegar al Senado, se rodea de quienes quieren revivir viejas prácticas corruptas.
El objetivo final es posicionar a Camino para la gubernatura en 2024, usando alianzas y recursos de ambos partidos. Incluso buscan reemplazar a Díaz en la delegación federal por alguien cercano a estos grupos, maniobra que la senadora estaría impulsando desde la Ciudad de México.
Se dice que el senador Jorge Carlos Ramírez Marín advirtió a Díaz sobre estas acciones. Mientras tanto, el líder estatal Mario Mex Albornoz permanece callado y sin influencia, dejando que Morena se fragmente y pierda su esencia original.
Así, el partido que nació con ideales de cambio corre el riesgo de convertirse en una versión del viejo PRI, marcado por la corrupción y la falta de ética que dice combatir.
