Obispos de Venezuela: «Vivimos en un régimen totalitario e inhumano, con tortura y asesinatos»

Comparte

El 10 de enero, los obispos venezolanos publicaron una Carta Fraterna que denuncia la grave situación del país. Señalan que la “normalidad” que el régimen intenta mostrar es falsa y cínica, y describen a Venezuela como un régimen totalitario e inhumano, marcado por represión, violencia y torturas.

Los obispos llaman a la comunidad internacional a exigir elecciones libres y confiables y a brindar ayuda para enfrentar la emergencia humanitaria, que califican como moralmente inaceptable. Destacan que la crisis social, económica y política se agrava y viola derechos fundamentales como la vida, la educación y la salud.

La Iglesia reafirma su apoyo a quienes sufren hambre, persecución política y maltrato. Además, recuerdan que el pueblo es el verdadero protagonista del cambio y piden unidad para superar intereses particulares y generar un nuevo liderazgo que guíe hacia la justicia y la libertad.

Se refieren a recientes ataques contra la Asamblea Nacional y reiteran que Venezuela necesita un cambio urgente, con la salida del gobierno ilegítimo y la elección rápida de un nuevo presidente. Instan a la Fuerza Armada a respetar la Constitución y al pueblo, y a los políticos a atender las necesidades reales y no sus privilegios.

Sobre los migrantes, los obispos animan a integrarse en las nuevas culturas y a mantener el espíritu de solidaridad venezolano. Agradecen a los países que los acogen y piden que se les brinde dignidad y apoyo.

Rechazan las declaraciones oficiales que hablan de “normalidad” y denuncian la pobreza causada por un sistema que ha destruido la producción y aumentado la corrupción. Critican un régimen que prioriza la riqueza y el poder, reprime la disidencia y permite grupos irregulares, la explotación minera, el narcotráfico y la trata de personas.

Reconocen los esfuerzos internacionales, pero insisten en que la ayuda debe exigir elecciones libres y apoyo humanitario. Agradecen también a las iglesias que acompañan a los migrantes y confían en que su fe contribuirá al bienestar de las comunidades.

Finalmente, los obispos reafirman su compromiso pastoral y se unen al clamor por libertad, justicia y convivencia, pidiendo la protección de María de Coromoto, patrona de Venezuela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *