“Joaquín Díaz Mena ha sido rebasado como delegado y es factor de disputa en Morena”, señala un investigador
El doctor Luis Ramírez Carrillo señala que Joaquín Díaz Mena, delegado del Gobierno Federal en Yucatán, ha sido rebasado en su función y no ha contribuido al desarrollo del estado ni al fortalecimiento de Morena. Según el investigador del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Uady, la estrategia centralista del presidente López Obrador ha dejado de lado a Díaz Mena, quien enfrenta rechazo dentro de su propio partido.
Díaz Mena es visto por los militantes morenistas como un advenedizo que busca controlar el partido, lo que ha generado conflictos con líderes como Mario Mex Albornoz. Incluso, en las elecciones para nuevos dirigentes, se le acusó de boicotear las asambleas. Esta situación llevó a que 10 mil firmas fueran entregadas al presidente López Obrador durante su visita a Yucatán, solicitando la destitución de Díaz Mena por no representar los ideales de la Cuarta Transformación.
El investigador destaca que Morena en Yucatán carece de estructura política sólida y se muestra como un partido fragmentado, con intereses divididos y sin dirección clara. Díaz Mena ha sido desplazado por la estrategia centralista y no cuenta con el apoyo del partido. Además, ha estado involucrado en acusaciones de malos manejos y corrupción, especialmente en la distribución de becas y apoyos federales, donde se reportan irregularidades como pagos incompletos, retiro injustificado de tarjetas y sustitución de beneficiarios por familiares o amigos, además de exigir cuotas a los jóvenes en capacitación.
En resumen, la figura de Joaquín Díaz Mena no ha sido un motor para el crecimiento de Morena en Yucatán, sino más bien un factor de división y conflicto, mientras el partido enfrenta desafíos para consolidar su presencia en la región.
