El delegado Joaquín Díaz Mena no convence al Presidente y lo relegan
Joaquín Díaz Mena, delegado federal en Yucatán, intentó dar una “manita de gato” a los hospitales del IMSS antes de la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador. La intención era mostrar que todo funcionaba correctamente, pero la realidad es otra.
Las quejas por la ineficiencia y desorganización de Díaz Mena son cada vez más fuertes. Incluso hay quienes piden su remoción para no afectar los programas de la Cuarta Transformación. En círculos políticos y sociales se comenta que “le quedó muy grande el puesto”.
Durante la gira presidencial, usuarios notaron que se limpiaba apresuradamente y que algunas áreas estaban cerradas para dar mejor impresión. Además, Díaz Mena fue marginado en la organización del evento, con el presidente estatal de Morena, Mario Mex Albornoz, tomando el control.
La disputa entre Díaz Mena y Mex Albornoz por el control de Morena se ha intensificado, y se dice que la agenda presidencial fue manejada para evidenciar la ineficiencia del delegado y su equipo. A pesar de sus intentos, el esfuerzo por aparentar no convenció ni al presidente ni a los usuarios, quienes perciben que los valores de “no mentir, no robar y no traicionar” no se cumplen en esta gestión.
