Millonarios sobornos y presiones para lograr la ratificación de César Antuña Aguilar como presidente del Tribunal de los Trabajadores públicos
En Mérida, Yucatán, se vive una fuerte polémica en torno a la ratificación del magistrado Cásar Antuña Aguilar. El expresidente del PRI estatal, Carlos Sobrino Argáez, y el diputado Alejandro Cuevas Mena están involucrados en presiones para que los diputados locales aprueben su continuidad al frente del Tribunal de los Trabajadores al Servicio del Estado y Municipios.
A horas de la decisión, que se espera en el Congreso local, se han reportado sobornos millonarios y ofertas de plazas de trabajo para influir en el voto. Esto ocurre luego de que un dictamen inicial favorable a Antuña Aguilar fuera cambiado por otro que niega su ratificación. Antuña ha estado en el cargo durante seis años y enfrenta denuncias por irregularidades y corrupción.
Exempleados y abogados han protestado contra él, acusándolo de recibir dinero para retrasar laudos laborales o favorecer a alcaldes a cambio de sobornos. Ahora, con la negativa de algunos diputados a ratificarlo, Sobrino Argáez y Cuevas Mena han intensificado sus intentos ofreciendo grandes sumas de dinero. La decisión final se tomará en la sesión del pleno del Congreso local.
