El Magistrado César Antuña Aguilar intenta sobornar a alcaldes y legisladores para que lo ratifiquen como presidente del Tribunal de los Trabajadores
En Yucatán, el magistrado César Antuña Aguilar busca ser ratificado como presidente del Tribunal de los Trabajadores al Servicio del Estado y Municipios. Sin embargo, enfrenta acusaciones graves: se le acusa de ofrecer dinero a diputados para comprar votos y de favorecer a alcaldes con laudos en demandas laborales.
Durante sus seis años en el cargo, Antuña Aguilar ha sido señalado por retrasar laudos que benefician a trabajadores y por pedir pagos a cambio de resolver casos a favor de autoridades municipales. Exemplesados y abogados han denunciado estas irregularidades, además de que el magistrado habría engañado a trabajadores ofreciéndoles liquidaciones menores a cambio de pagos.
Abogados laborales presentaron denuncias formales para pedir su destitución, argumentando que ha emitido laudos que niegan pensiones de viudez a cónyuges de jubilados. También se reportaron casos en municipios como Izamal, donde empleados despedidos pagaron sobornos para obtener alguna compensación.
Se acusa además a Antuña Aguilar de tráfico de influencias, asesorando a despachos afines para que los laudos favorezcan a los municipios y no a los trabajadores. Ante la cercanía de la decisión del Congreso para ratificarlo o no, se exige una investigación previa para evitar que alguien con tantas sospechas y denuncias siga en el cargo.
En resumen, la situación pone en evidencia la necesidad de transparencia y justicia en el manejo de los tribunales laborales en Yucatán, para proteger los derechos de los trabajadores y evitar la corrupción.
