Fuerte división en Morena por la posible llegada de Ivonne Ortega Pacheco
En Yucatán, los militantes de Morena están divididos y preocupados por la posible llegada de Ivonne Ortega Pacheco al partido, tras su renuncia al PRI. La molestia principal es que esta incorporación estaría impulsada por Joaquín “Huacho” Díaz Mena, delegado federal, quien según algunos, se está apoderando del partido.
Por otro lado, hay morenistas que ven con buenos ojos la llegada de Ortega para equilibrar el poder frente a Díaz Mena, de quien se quejan por su prepotencia y por imponer a sus allegados, dejando de lado a la militancia. Esta tensión llega justo cuando se preparan las asambleas para elegir a los consejeros que definirán a los nuevos líderes nacionales y locales de Morena.
Los vínculos entre Ortega y Díaz Mena no son nuevos. Se sabe que Ortega operó para que Díaz Mena, expriista y expanista, ingresara a Morena con el apoyo de la senadora Luz María Beristaín y Alfonso “Mosco” Pereira Palomo. Ortega buscaba que Díaz fuera candidato a gobernador para restar votos al PAN, pero la estrategia no funcionó y Díaz quedó en tercer lugar.
A pesar de ello, Díaz Mena logró la delegación federal y la usa para promoverse y controlar el partido, colocando a sus amigos del PAN y PRI y desplazando a militantes auténticos de Morena. Un ejemplo es que mantiene a Cornelio Aguilar Puc, priista y cuñado de Ortega, en un puesto clave, lo que genera dudas sobre la verdadera lealtad al proyecto de Morena.
Esta división interna refleja las quejas sobre negociaciones, traiciones e imposiciones que han marcado la llegada de Díaz Mena al partido. La posible incorporación de Ortega no significa un compromiso con la Cuarta Transformación, y eso desanima a quienes creen en el proyecto de López Obrador, pues en Yucatán se percibe corrupción y oportunismo.
Por ahora, Morena en Yucatán enfrenta las consecuencias de estas divisiones y podría cometer más errores si no logra unificar a su militancia.
